¿Qué problema tiene el mundo conmigo? Sí, cabrón, te sospecho; es más, te conozco.
No ignoro tus facetas, tampoco tus labores, pero no me resisto a darte la vuelta, meter las manos en tus bolsillos por si encontrara algo nuevo y retroceder un par de pasos.
Vista general.
¿Cambiaste algo? Miraré otra vez. Así pierda mi norte por mirar, y mirar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario